Vencimos el ego a un precio alto para estar llenos de nosotros mismos.
jueves, 30 de julio de 2015
Ego
Vencimos el ego, y nos mostramos sin mascaras; ¿cómo agradecer a la vida y a ti por esa oportunidad?
viernes, 24 de julio de 2015
Florece...
“Es preciso florecer ahí, donde la vida nos ha plantado” –
Adela Kam.
La vida es todo un proceso, y florecer en ella, lo es aún
más. Tienes que cuidar las raíces, y convertirlas en troncos. El tronco en
ramas. Las ramas en flores, y exprimirte el corazón, para dar perfume. La vida
no florece sola; tienes que trabajar para que suceda. Las cosas no se te dan de
gratis; tienes que pagar, y trabajar por lo que valen. El fruto, o los
resultados no se dan de buenas a primeras; tienes que abonar, y regar. Los pozos
no se llenan solos, tienes que cavar hondo, buscar agua, ver que les cabe y,
sentarte en la sombra. Los frutos no llegan por arte de magia, tienes que
ponerles sol, agua, aire, tierra. Tienes que cuidarles la semilla, espantar los
pájaros, madurar las cascara, y luego probar si están en punto, para dar
sabor a la vida.
Como ves, se nos da todo en materia prima; y solo somos
nosotros los que decidimos hacer con lo que se nos da. Puedes trabajar en ello
y seguir esperando que suceda, pero recuerda, que del cielo solo cae la lluvia.
La vida florece solo cuando TÚ haces que suceda. Ábrete a
las oportunidades, los cambios. La vida.
Siempre ten presente que el florero no se queda siempre con
la misma agua; es necesario renovarla. Renuévat e TÚ también.
martes, 21 de julio de 2015
Ojos...
No me veas, ojos amantes. No me digas, ojos cautivos, que me estremezco; dulce suspiro del alma.
miércoles, 8 de julio de 2015
El carruaje, de Jorge Bucay
Dejar que tu cuerpo sea llevado solo por tus impulsos, tus afectos o tus pasiones puede ser sumamente peligroso. Es decir, necesitas de tu cabeza para ejercer cierto orden en tu vida.
El cochero sirve para evaluar el camino, la ruta. Pero quienes realmente tiran el carruaje son tus caballos. No permitas que el cochero los descuide. Tienen que ser alimentados y protegidos, porque... ¿Qué harías sin los caballos? Si no tuvieras ningún deseo, ¿qué sería de ti si fueras solamente cuerpo y cerebro? Si no tuvieras ningún deseo, ¿cómo sería la vida? Sería como la de esa gente que va por el mundo sin contacto con sus emociones, dejando que solamente su cerebro empuje el carruaje.
Obviamente, tampoco puedes descuidar el carruaje porque tiene que durar todo el trayecto. Y esto implicará reparar, cuidar, afinar lo que sea necesario para su mantenimiento. Si nadie lo cuida, el carruaje se rompe, y si se rompe se acabo el viaje.
Justo cuando puedo incorporar esto, cuando sé que soy mi cuerpo, mi dolor de cabeza y mi sensación de apetito, que soy mis ganas y mis deseos y mis instintos; que soy además mis reflexiones y mi mente pensante y mis experiencias... Justo en ese momento estoy en condiciones de empezar, equipado, este camino, que es el que hoy decido para mi.
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